El Voluntariado Corporativo pertenece a Recursos Humanos, no a Responsabilidad Social.

Wow! ¿contraintuitivo, no ? Cuando lo piensas, no existe ningún solo programa de Voluntariado Corporativo que haya sido diseñado para resolver un problema social. Todos enfocan su atención en atender síntomas a problemáticas sociales. Esto usando el tiempo de sus colaboradores. ¿Haz notado como siempre están enfocados en ayudar a que sus colaboradores estén más contentos y reciban esa cálida sensación de ayudar al prójimo? El beneficiado siempre es el colaborador. Es quien recibe el beneficio a quien se atiende y procura esté contento.

Por eso los programas de Voluntariado Corporativo son un servicio de Recursos Humanos, no una actividad de Responsabilidad Social.

Eso es solo en caso que tu empresa no esté adoptando una estrategia de “voluntariado inteligente”. Esto haría que tu programa tenga una razón de existir dentro de Responsabilidad Social y/o Sostenibilidad. Pero ya hablaremos más de ese tema en la Parte II del libro, cuando hablemos sobre soluciones para aumentar tu rentabilidad resolviendo problemas sociales. Por ahora hablemos de qué es “voluntariado inteligente” y qué es el “voluntariado tonto”.

El Voluntariado Inteligente y El Tonto

¿Qué es “voluntariado tonto” y porque se le llama así?

Bueno, es muy sencillo en realidad. “voluntariado tonto” (dumb volunteering en inglés) — que usa el tiempo de tus colaboradores — toma su desafortunado nombre gracias a su contraparte: el “voluntariado inteligente”. El “voluntariado inteligente” en comparación a “voluntariado tonto”, usa las habilidades y competencias de tu organización.

¿A qué nos referimos con esto? Hacer”voluntariado tonto” es como usar un lanzallamas para prender una vela: es un completo desperdicio de energía y recursos.

Si ya estás pensando en tener — o quizás ya lo tienes — un programa de voluntariado corporativo, significa que tienes un gran número de personas brillantes y competentes trabajando en tu empresa. Y como cualquier otra empresa inteligente, deseas hacer el mejor uso de tus recursos.

Digamos que tienes un gran equipo de financieros en tu equipo y una casa hogar con un sinfín de retos que resolver. Qué acercamiento es más inteligente:

  1. Enviar a tu departamento de finanzas a pintar una pared todo el sábado, ó
  2. Enviar a un financiero a sentarse una hora con el contador de la casa hogar para revisar su estrategia financiera

Nunca le pagarías lo mismo a un pintor por hora lo mismo que gana por hora tu director de finanzas, cierto? Entonces porque estas gastando lo mismo al enviar tu financiero a hacer el trabajo de un pintor (que por cierto no sabe hacer)? Ahora multiplica eso por decenas, o cientos de colaboradores en cada evento de voluntariado que haces, e imagina la cantidad de dinero y recursos que estas desperdiciando. Y no se vale decir que es en su tiempo libre. Lo están haciendo porque tú se los pides. El tiempo se esta gastando por ti.

Hace unos 8 años, una fundación internacional llegó a México. Ofrecían programas de voluntariado corporativo (aún lo hacen). Estos programas consisten en visitas a comunidad afectadas por desastres naturales. Durante estas visitas tus colaboradores construyen casas, pintan paredes, plantan arbolitos y ofrecen ayuda a las familias de la localidad. Su punto de venta es decir que tus colaboradores se sentirán bien al ayudar a las familias necesitadas al salir de su zona de confort y hacer trabajo físico. Lo primero que resalta es que en ningún momento hablan de una solución al problema. Se enfocan en tus colaboradores y en el síntoma. No esta diseñado para tener impacto social.

Al final de los 2000’s en México, uno de nuestros clientes corporativos en Humana nos llamó. Quieren nuestra ayuda para evaluar y mejorar sus programas de responsabilidad social. En ese entonces aún se pensaba en responsabilidad social como algo aislado, y aún no se consolidaba el concepto de sostenibilidad corporativa (creo que en México aún es el status-quo).

En términos de retorno de impacto (impacto social generado por euro invertido) algo no sumaba. Reunimos los indicadores e improvisamos los que hacían falta para detectar el problema en una de las áreas: voluntariado. Un programa de voluntariado justamente de esta organización de trabajo físico los fines de semana. Es decir un clásico programa de “voluntariado tonto”. Cuando tuvimos oportunidad de platicar con el responsable del programa a solas (sin su superior presente) se sintió en confianza para platicar la realidad.

A pesar de que se ofrecía a los colaboradores grandes incentivos para participar en los programas de voluntariado, pocos lo hacían. De los pocos que participaron, hicieron un pésimo trabajo de construcción. Pero sobre todo, no lo disfrutaron. Lo peor del caso sucedió cuando los colaboradores se retiraron. La organización que ofrece estos programas, tuvo que contratar albañiles profesionales para que destruyeran el trabajo de los colaboradores y lo volvieran hacer.

Dejando a un lado el hecho que es sumamente deshonesto hacerle esto a sus colaboradores. Es sobre todo un uso muy ineficiente y estúpido de sus recursos. Si, lo dije — es estúpido — nimodo, es la verdad.

Tus colaboradores no son tontos, a decir verdad son muy inteligentes! Es por eso que los contrataste. Tus colaboradores y todo tu equipo merece un buen trato, digno del alto talento y valor humano que representan para ti. Ya no compran el viejo truco de:

  1. “vamos a pintar una barda”
  2. “vamos a regalar dulces en una posada”
  3. “vamos a construir una casa de 2×2 de madera”

Eso funcionaba en épocas de los baby-boomers, donde todos lo que motivaba a las personas eran incentivos extrínsecos. Pero jamás funcionarán de nuevo, y menos para Millennials. Incluso si logras que participen, muy rápido se darán cuenta que su tiempo puede ser mucho mejor invertido, y no sentirán aprecio.

Probablemente ya saben que su programa de voluntariado corporativo es “voluntariado tonto” . Eso explicaría porque cada vez se batalla más para aumentar la participación.

Nadie obtiene valor de un programa de “voluntariado tonto”.

Los programas de Responsabilidad Social y voluntariado corporativo ya no pueden sobrevivir con trucos de marketing. Las personas, la sociedad y los colaboradores exigen que se genere valor e impacto real.

En serio chicos, tenemos que dejar de operar el departamento de Responsabilidad Social con estrategias de Marketing. Hace décadas dejó de funcionar.

Si, necesitamos una muy buena comunicación, pero hay que invitar al resto de la empresa y sus habilidades para que haya resultados reales que comunicar. Incluye a diseñadores (no solo gráficos), ingenieros, estrategas, contadores. En verdad, a todos!  Incluye la voz y opinión de todos tus colaboradores en el programa.

¿Como adopto “voluntariado inteligente” ?

Es muy fácil en realidad: se trata de conectar problemas con habilidades. Esto quiere decir que solo tienes que crear un canal de comunicación, donde sea posible hacer una liga entre habilidades de tus colaboradores y problemas de las organizaciones.

El “voluntariado inteligente” permite que tu empresa donar sus competencias clave y a tus colaboradores sus habilidades, a las causas que ellos eligen. Ésta es una de las mejores estrategias de atracción y retención de talento. Sin mencionar todos los puntos que puedes obtener si te interesan esas listas de los top 10 de las revistas y los programas de “Great Place to Work”.

Déjame adivinar… Seguro tu empresa tiene problemas para atraer y retener talento. Bueno, hice trampa. La realidad es que todos los clientes corporativos de Humana tienen ese problema. En una economía global, las personas más talentosas pueden escoger para quien y en donde trabajar. Esto representa un nuevo reto para las organizaciones que estaban acostumbradas a tener un monopolio sobre el talento regional. Y ahora, tiene una gran presión para asegurar el talento que necesitan antes de que se vayan con la competencia, o cualquier otra empresa en cualquier parte del mundo.

Te entiendo, en serio. Este es un problema que también tenemos que resolver para las empresas en nuestro Venture Builder. No hay aceleradora, incubadora, inversionistas o líder de capital humano que no menciona este problema: todos necesitamos ayuda para atraer y retener talento. No importa si eres un Fortune 500  o una startup en crecimiento. De esta nadie se salva y aumentar el sueldo, no es suficiente como antes. Bueno, solo casos excepcionales cómo Google y Facebook, porque saben como tratar a su gente.

Protip: el secreto es ayudar a tus colaboradores a desarrollar sus intereses y pasiones, a ser mejores en lo que sea que quieren ser.

Por ahora, no quiero desperdiciar tu tiempo. Si tu empresa no tiene ningún tipo de problema para atraer talento, solo deja tu correo aquí para avisarte cuando publiquemos el libro completo. De lo contrario puedes seguir leyendo abajo sobre “voluntariado inteligente”.

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Bien, sigues aquí!

Ahora, considera por un momento que todos tenemos problemas para atraer y retener talento. Esto es probablemente porque no estas ayudando a tus colaboradores a tener carreras con sentido y propósito. Una carrera profesional que los haga sentir bien y ser felices.  Es así de simple: todos queremos carreras que nos ayuden a ser mejores personas y ser felices, incluyéndote!

Verás, durante la locura de los 80’s cuando Wall Street se enloqueció por la codicia, motivadores extrínsecos como bonos, carros, reconocimiento público, etc  funcionaban a la perfección. Eso fue hace 35 años, yo literalmente apenas gateaba y aún me cambiaban los pañales.

Los boomers ya no son el centro de tu estrategia de talento y capital humano. Ahora, los millennials (gente nacida a mediados de 80’s y finales de 90’s) reclamamos tomamos ese honor. Y nos motivan otras cosas muy distintas que a los boomers o Gen X. Pero no te preocupes es sumamente sencillo.

Lo único que necesitas es ayudar a desarrollar un sentido de libertad y propósito. En su libro “Drive: la sorprendente verdad sobre lo que nos motiva” Daniel Pink lista 4 grandes motivadores intrínsecos que ayudan a cualquier persona a desarrollar una vida plena.

  1. Maestría: perfeccionar un talento o práctica.
  2. Propósito: desarrollar acciones que tienen un impacto y legado.
  3. Comunidad: crear buenas relaciones personales con otros.
  4. Libertad: permitir tener control sobre nuestras acciones.

El voluntariado inteligente las tiene todas

  1. Maestría: perfeccionamos nuestro talento profesional
  2. Propósito: usamos nuestras habilidades para tener un impacto social.
  3. Comunidad: fortalecemos nuestras relaciones con los demás
  4. Libertad: decidimos que causas deseamos apoya y como

Validando tu programa de “voluntariado inteligente” en un día

Vamos a platicar como implementar en detalle en la Parte II del libro. Si ya quieres empezar a jugar con la idea, este es un método súper fácil que puedes implementar en un solo dia para validar la idea.

Tu MVP de “voluntariado inteligente”.

Se trata de una validación usando un MVP (producto mínimo viable por sus siglas en inglés). Esto es una versión de tu programa que tiene lo mínimo necesario para comprobar que tus colaboradores les interesa “voluntariado inteligente”.  No vayas a querer quedarte con esto como programa he ! Esto es solo un experimento para obtener datos duros y comprobar el interés.

Vamos a necesitar tres cosas:

  1. Lista de colaboradores: dispuestos a participar en este proceso sabiendo que es una validación, un experimento, no el programa completo. Usualmente el  0.5% de tus colaboradores son suficientes. (o entre 50 y 250 si tu empresa es grande).
  2. Lista de Organizaciones:  un grupo de organizaciones que necesiten ayuda para resolver problemas de raíz. En este momento quieres eliminar de tu lista las que solo te piden donativos en dinero y especie. Recuerda que queremos usar competencias para resolver problemas, no aventar más recursos a los síntomas.  Un buen rango es de 10 organizaciones por cada empleado. Si no ONGs tienes a la mano, puedes encontrar +15,000 organizaciones mexicanas en ongs.org.mx. El sitio es algo feito, pero se esta mejorando.
  3. Un canal de comunicación: la base de todo programa de “voluntariado inteligente” . Puede ser tan completo como tener un sistema online dedicado (lo ideal) o tan simple como una forma en línea y una lista de correo.

En este momento para crear un canal de comunicación super rápido puedes usar formas de Typeform o Google Spreadsheets. Ambas opciones son gratuitas.

  1. Crea una forma donde tus colaboradores se registren con la siguiente información: nombre, correo, habilidades (dales una lista predefinida de ser posible), ciudad, intereses (dales una lista de categorías de causas sociales).
  2. Crea una segunda forma para las organizaciones. Esta forma debe de tener: título del reto (corto), descripción, progreso actual, entregables, requisitos, tiempo estimado de entrega, habilidades necesarias, nombre de la organización, nombre de contacto, teléfono, correo, dirección.

Validando

Envía tus formas de registro a tus colaboradores y a las organizaciones. Después solo tienes que cotejar los registros para identificar donde hay habilidades en común. Es decir que colaboradores tienen habilidades que aparecen en los retos de las organizaciones.

Ahora solo envía manualmente un correo a cada empleado presentando a la persona de la organización junto con el dossier del reto.

Si te sientes atrevido/a, puedes hacerte la vida un poquito más fácil usando Mailchimp. Un servicio de envio de correo que te permite organizar listas de personas usando campos como base de datos. Con esta función puedes enviar en un solo correo. todos los retos de cierta habilidad a todos los colaboradores que cuentan con ella.

Tambien podrias copiar y pegar todos los correos en copia de carbón oculta (bcc) en gmail o similar. Pero te perderias de las metricas y analisis que te da mailchimp, que son super importantes en esta etapa de validación. Como Mailchimp lleva registro automático de muchas métricas, te puede generar reportes para tu programa (en esta etapa) de forma automática. Por ejemplo puedes saber con muy poco esfuerzo:

  1. en que ciudad participan más.
  2. que tipo de habilidad es la más popular.
  3. quienes abren y quienes responden tu correo.
  4. quien no ha participado
  5. etc.

Todo esto te brinda datos duros para poder tomar mejores decisiones una vez que decidas implementar de verdad tu programa de “voluntariado inteligente”, sobre todo si necesitas convencer a tu jefe para obtener apoyo y recursos.

Conclusiones

El “voluntariado tonto” basado en usar el tiempo de tus colaboradores, es un desperdicio de tiempo, recursos y talento. Sin mencionar que puedes dañar tu reputación y la confianza que tus colaboradores te han depositado. Y como sabes, tampoco tienen buena participación.

En cambio, adopta un programa de “voluntariado inteligente”. Un programa que usa las competencias clave de tu empresa y el talento de tus colaboradores. Ésto nos ayuda a atraer y retener talento, así como desarrollar una carrera profesional que nos hace felices y nos brinda un propósito.

En la segunda parte del libro, en la sección de estrategias de innovación social corporativa platicaremos más sobre cómo implementar un programa de “voluntariado inteligente”. Si quieres que te avisemos cuando se lanze el libro completo, dejanos tu correo aquí: http://humana.mx/csi

Bonus:

Si por alguna razón no lo has leído, te recomiendo leer el ahora clásico artículo de Pippa Biddle: El problema con las pequeñas niñas y niños blancos (inglés).